AMOR
Y AMISTAD POR DOS
Para la familia Rodríguez Guio el próximo 15 de
septiembre se celebra mas que una fecha
de chocolates y regalos, es para ellos
un mes de aniversario y un año donde recuerdan como van creciendo sus dos hijas gemelas
Guillermo
y Carmen, dos padres entregados a su labor resaltan la importancia de la
perseverancia en el hogar, poniendo sobre todo la unión, el respeto y la buena
convivencia.
Por
otro lado los dos tesoros mas grandes de este padre consejero y amigo, Andrea y Stefany celebran
17 años de amistad, pero una particular, puesto que su edad, su género y sus
condiciones tienden a crear el mismo estilo, “somos una sola” aseguran estás
mujeres a las cuales su familia no logra identificar en muchas ocasiones; incluso
ambas están estudiando en la rama de la administración.
Siendo
las mejores amigas, las mejores hermanas y las mejores hijas, saben y son
conscientes que lo que llevan en la sangre no es un amor común, es un amor que
se arraiga hasta en el tuétano y que lo material es efímero, se debe aprender
de cada experiencia y tener claro que la familia es eterna.
“Amar
es dar la vida por el otro, es aprender a perdonar los errores y apoyar en
constancia a cada segundo” añade Andrea quien resalta con el brillo de sus ojos
las emociones mas profundas cuando se refiere a sus seres queridos, y
complementa Stefany agregando la importancia del dialogo en cualquier momento,
ingrediente que les ha permitido mantener una relación con muy pocas discusiones.
Doña
Carmen por su parte exalta algunos tips para mantener un equilibrio no solo en
esta fecha, si no a lo largo del año.
“Lo
fundamental es la espiritualidad, el amor hacia Dios, una salida al parque, un
almuerzo familiar, un domingo dedicado a contemplar el verdadero significado de
la felicidad, y los lazos de una sonrisa al amanecer y al acostarse”.
Con
un ejemplo como este es posible crear cosas nuevas, formar en valores y ante
todo gozar en paz fechas como la del amor y la amistad.
“Las
quiero mucho, a las tres, soy no solo su padre y esposo, también su amigo y la
confianza y la sinceridad, son el motor de una familia”, concluye don Guillermo
quien cansado después de un largo trajín laboral expresa la satisfacción de
saber que en casa siempre lo recibirán con los brazos abiertos.
Luis Alejandro Silva Roncancio